Mi Primer Viaje
Siempre quise viajar, tener la oportunidad de conocer que hay fuera de las cuatro paredes de mi hogar.
Mi primer viaje fue a muy temprana edad, no recuerdo edad exacta pero se que todavía no estudiaba. Viajé a Margarita con mi Madre y mi hermana Marí. Recuerdo viajar en avión y ver las nubes tan cerca que podría comerlas, me parecían algodón de azúcar. No recuerdo nada de Margarita, sólo la habitación del hotel, unas herramientas para jugar en la arena que se unían en forma de tortuga y unos juguetes de los Simpson, que veía en una vitrina al lado del hotel todos los días.
Mi próximo viaje sería con mi Madre a Puerto La Cruz en el Edo. Anzoátegui en Venezuela, donde vivía una amiga de la familia, Milagros, Allí fuimos a Isla de Plata, un pequeño paraíso venezolano conocido por sus aguas cristalinas que al atardecer toman un hermoso tono plateado.
Una de mis hermanas, Mati, y su esposo, Andrés, siempre salían de viaje con muchos compañeros de trabajo. Y Mati me traía recuerdos de cada viaje. Pero siempre recuerdo un viaje específico. Florida. Yo no fui a ese viaje, pero cuando mi hermana volvió de ese viaje trajo consigo una película grabada de un espectáculo de Orcas, desde ese momento no tenía más deseos que viajar a otros lugares y conocer nuevos mundos.
Una vez acompañé a mi hermana a un viaje a Chichiribiche Edo. Falcón, y pude conocer los Médanos de Coro, una espectacular experiencia poder ver un desierto al lado de la carretera. Recuerdo estar en cholas y al intentar subir las montañas de arena se enterraron mis pies. Cuando los saqué, la arena se quedó con mis cholas y escarbé intentando conseguir mi par mientras los pies se calentaban en la arena, por suerte las conseguí rápido y terminé de subir la montaña con las cholas en las manos para no perderles de nuevo. Al llegar arriba vi todo un desierto frente a mis ojos, algo inolvidable.
Recuerdo otros viajes pero muy poco disfrutados: Colonia Tovar, El burro. Tal vez porque la Colonia Tovar era sólo estar en la iglesia y acampar en el Burro no fue una buena experiencia.
Luego de eso no dejé de soñar en salir a conocer más lugares. Pude conocer el Puente sobre el Lago de Maracaibo y quedó pendiente en mi lista conocer Mérida y el Salto Ángel, todavía pendiente.
También conocí la ciénaga. Donde vi por primera vez dos estrellas fugaces. Una de las dos se esparció antes de entrar a la atmósfera, cambió de color azul a amarillo, increíble.
Y ahora, Gracias a la rápida toma de decisión de mi hermana Carmen, He tenido la oportunidad de conocer España. Madrid, Toledo, Segovia, San Sebatián. Y aún por conocer.


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